Campamento Mágico – Día 4.

Querido diario:

Parece ser que es imposible mantener en secreto que hay un basilisco suelto por el colegio así que el Ministerio de Magia ha enviado a Dolores Umbridge a controlar la situación. Es totalmente cierto lo que dicen sobre que tiene una voz insoportable, a algunos nos ha parecido escuchar aullidos en el Bosque Prohibido cuando ella ha empezado a hablar. 

Pero no todo han sido malas noticias. Hoy hemos tenido la oportunidad de dar clase con dos de los magos más famosos del mundo mágico: clase de duelos con Gilderoy Lockhart e iniciación al vuelo con Viktor Krum.

Estas clases han sido lo mejor (a pesar de tener a Umbridge todo el rato haciendo ruiditos por ahí). Hemos empezado con la clase de duelos. Desde la honorable reverencia al oponente hasta la forma de batirse en duelo, este hombre es todo elegancia. Hemos intentado estar a la altura de su grandiosidad pero, obviamente, no hemos podido. Además, en cuanto ha escuchado la palabra basilisco, ha salido corriendo a prepararse para la batalla con la bestia no sin antes decirnos que, si algún día nos hacemos famosos, nos dará lecciones para ahorrar tinta al firmar autógrafos.

Después, en la clase con Krum, hemos jugado un partido de Quidditch con las nuevas escobas de moda: las Fregadoras 2000. Mi equipo ha perdido, yo no he marcado ningún gol y me han dado cinco o seis veces con una Bludger pero quiero pensar que ha sido por distraerme al ver a Krum jugar y no porque se me da tremendamente mal jugar al Quidditch. 

Por la tarde, los prefectos nos han llevado a investigar la huida de Lucius Malfoy del día anterior. Dicen que es para echar una mano a Dumbledore pero yo creo que es para estar lo más lejos posible de Dolores (menudo nombre más apropiado). Hemos descubierto que, en su escapada, Lucius se dejó la varita, por lo que iba desarmado, y se había citado con alguien esa misma tarde en la casa de los gritos. Y, como la casa de los gritos está todavía más lejos de Umbridge, hemos ido a investigar. 

Ahí nos hemos encontrado con una reunión de mortífagos. Sí, además del basilisco también hay mortífagos ¿qué puede salir mal? El caso es que le estaban echando la bronca a Lucius por no encontrar no sé qué páginas que tenía que buscar. Y, como es obvio cuando cuarenta alumnos de primero se acercan a escuchar a hurtadillas una conversación, los mortífagos nos han descubierto. Menos mal que estaba Molly Weasley por ahí para ahuyentarlos y llevarnos de vuelta al castillo. 

Por la noche, como si no hubiéramos estado ya en peligro suficiente, hemos decidido salir por los terrenos para conseguir poción despetrificadora porque Pomona había sido petrificada (el despetrificador que la despetrifique buen despetrificador será). El caso, que nos hemos encontrado con el basilisco y al final, no sé muy bien cómo, hemos conseguido derrotarlo. Pero ya lo dice el dicho: mal basilisco nunca muere. Y es que ha aparecido Umbridge hecha un basilisco y nos ha mandado a la cama a todos muy enfadada. Dice que va a tomar represalias pero, llegados a este punto, ¿qué puede ir peor?

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