Campamento Mágico – Día 6

Querido diario:

Por fin un día tranquilito. Se acabaron las clases, se acabaron los líos. La verdad es que ha sido una semana de locos ¡Y la de cosas que no he puesto en este diario! Hay cosas que es mejor compartir en persona en la tranquilidad del hogar.

Bueno, tranquilidad… si es que hay. Hoy nos han dado las notas de todas las clases que hemos tenido durante la semana y bueno, digamos que desearía ahora un hechizo que sirviese para falsificar las notas. 

También nos han entregado la copa de las casas y la casa ganadora ha sido… ¿sabes qué? creo que esto también es mejor compartirlo en persona. Aun así, estoy asombrado con el desempeño de todas las casas.

En fin, ha sido un gran día para ponernos al corriente de todo lo que ha ocurrido durante la semana y conocernos mejor, lejos del estrés que supone ir a clase con un basilisco dando vueltas por los pasillos. Ahora tener clase con Snape no me parece tan grave. 

Finalmente, hemos tenido una fiesta de despedida. No sé muy bien si era porque se acababa el curso, para celebrar que no nos ha comido ninguna criatura mágica o porque hemos derrotado a los malvados, pero una fiesta siempre es bien recibida.

Bueno, la entrada en el diario de hoy no ha sido especialmente larga pero es que ya no me queda mucho para volver a casa. Y aunque sí, he comprobado en primera persona eso que dicen de que Hogwarts es un lugar mágico, la verdadera magia es compartir historias como esta.

Campamento Mágico – Día 5

Querido diario:

Parece ser que Umbridge no mentía ayer. Han llegado las represalias. Con ayuda del Ministerio, o eso ha dicho, ha conseguido colar a unos nuevos profesores en el colegio con el objetivo de “mantener el orden y sanear los errores cometidos” (léase con voz de pito). Las nuevas incorporaciones eran los hermanos Carrow y un tal Evan Rosier. No me sonaban esas personas de nada pero parecía que estuviesen haciendo un concurso de caras cabreadas. 

Y si un basilisco no fue suficiente excusa y la alerta de mortífagos tampoco, la llegada de nuevos profesores es menos motivo para suspender las clases. Hoy hemos tenido Adivinación, Entrenamiento de Quidditch y Estudios Muggles. 

Adivinación ha sido tan rara como la profesora Trelawney. Que si se pueden hacer profecías con cartas, que si se pueden hacer con posos del té, con la forma de los respaldos de las sillas… A esta mujer le enseñas una pared lisa y la tienes entretenida horas. Además ha querido que hagamos una predicción entre todos, sincronizando nuestro Ojo Interior. He adivinado antes de hacerlo que el resultado iba a ser desastroso y así ha sido, pero al menos nos hemos reído bastante con las predicciones locas que han salido.

La clase de Quidditch me ha confirmado que en Hogwarts quieren amortizar su enfermería. Entre acercarse el otro día al Sauce Boxeador, las pociones explosivas de Snape y ponernos hoy a jugar con Bludgers de verdad… Pero bueno, no ha habido ninguna catástrofe que lamentar. Ayer aprendimos del mejor y eso se nota, aunque yo he confirmado que en realidad se me da mal el Quidditch, no me vale la excusa de que estaba distraído ayer.

Y si estas clases estaban abocadas al desastre, peor ha sido Estudios Muggles con la propia Umbridge. Ha estado más tiempo rectificando nuestra vestimenta que dando clase. Y cuando ha empezado no ha sido mucho mejor. Nos ha hablado de lo peligrosos que son los muggles y cuál es la mejor forma de acercarse a ellos, manteniendo siempre una distancia de seguridad.

Terminadas las clases, hemos tenido un día de peligro absoluto. Como Umbridge, para sorpresa de nadie, estaba aliada con Lucius, le ha dejado entrar en el castillo para que pudiera conseguir las partes que faltaban de su plan. Todo lo que ha pasado durante la semana había sido un plan para conseguir un diario que perteneció a Quien-No-Debe-Ser-Nombrado y resucitarlo. 

Por suerte, todos los alumnos y profesores de Hogwarts nos hemos unido para combatir la amenaza y, después de momentos de mucha tensión, hemos conseguido destruirlo y parar el peligro. 

Por fin parece estar todo tranquilo, a pesar de todos los sustos que hemos tenido. Aunque ahora, en estos momentos de paz, me surgen un montón de preguntas: un diario para resucitar a una persona ¿qué locura es esa? ¿podrán algún día resucitarme a mi con este diario? ¿qué clase de colegio guarda un basilisco dentro? y ¿qué clase de profesores esperan que sus alumnos de primero arreglen todos los problemas? Menuda locura de semana.

Campamento Mágico – Día 4.

Querido diario:

Parece ser que es imposible mantener en secreto que hay un basilisco suelto por el colegio así que el Ministerio de Magia ha enviado a Dolores Umbridge a controlar la situación. Es totalmente cierto lo que dicen sobre que tiene una voz insoportable, a algunos nos ha parecido escuchar aullidos en el Bosque Prohibido cuando ella ha empezado a hablar. 

Pero no todo han sido malas noticias. Hoy hemos tenido la oportunidad de dar clase con dos de los magos más famosos del mundo mágico: clase de duelos con Gilderoy Lockhart e iniciación al vuelo con Viktor Krum.

Estas clases han sido lo mejor (a pesar de tener a Umbridge todo el rato haciendo ruiditos por ahí). Hemos empezado con la clase de duelos. Desde la honorable reverencia al oponente hasta la forma de batirse en duelo, este hombre es todo elegancia. Hemos intentado estar a la altura de su grandiosidad pero, obviamente, no hemos podido. Además, en cuanto ha escuchado la palabra basilisco, ha salido corriendo a prepararse para la batalla con la bestia no sin antes decirnos que, si algún día nos hacemos famosos, nos dará lecciones para ahorrar tinta al firmar autógrafos.

Después, en la clase con Krum, hemos jugado un partido de Quidditch con las nuevas escobas de moda: las Fregadoras 2000. Mi equipo ha perdido, yo no he marcado ningún gol y me han dado cinco o seis veces con una Bludger pero quiero pensar que ha sido por distraerme al ver a Krum jugar y no porque se me da tremendamente mal jugar al Quidditch. 

Por la tarde, los prefectos nos han llevado a investigar la huida de Lucius Malfoy del día anterior. Dicen que es para echar una mano a Dumbledore pero yo creo que es para estar lo más lejos posible de Dolores (menudo nombre más apropiado). Hemos descubierto que, en su escapada, Lucius se dejó la varita, por lo que iba desarmado, y se había citado con alguien esa misma tarde en la casa de los gritos. Y, como la casa de los gritos está todavía más lejos de Umbridge, hemos ido a investigar. 

Ahí nos hemos encontrado con una reunión de mortífagos. Sí, además del basilisco también hay mortífagos ¿qué puede salir mal? El caso es que le estaban echando la bronca a Lucius por no encontrar no sé qué páginas que tenía que buscar. Y, como es obvio cuando cuarenta alumnos de primero se acercan a escuchar a hurtadillas una conversación, los mortífagos nos han descubierto. Menos mal que estaba Molly Weasley por ahí para ahuyentarlos y llevarnos de vuelta al castillo. 

Por la noche, como si no hubiéramos estado ya en peligro suficiente, hemos decidido salir por los terrenos para conseguir poción despetrificadora porque Pomona había sido petrificada (el despetrificador que la despetrifique buen despetrificador será). El caso, que nos hemos encontrado con el basilisco y al final, no sé muy bien cómo, hemos conseguido derrotarlo. Pero ya lo dice el dicho: mal basilisco nunca muere. Y es que ha aparecido Umbridge hecha un basilisco y nos ha mandado a la cama a todos muy enfadada. Dice que va a tomar represalias pero, llegados a este punto, ¿qué puede ir peor?

Campamento Mágico – Día 3

Querido diario:
Lo primero que han hecho hoy nada más despertarnos ha sido contarnos que lo de ayer era un basilisco suelto ¡UN BASILISCO! ¿Pero cómo me despiertas con estos sustos? Así que nada, ahora tenemos que ir todos en grupos vigilados a todas partes y, por lo que parece, un basilisco suelto no es excusa suficiente para saltarse las clases. Hoy hemos tenido Cuidado de Criaturas Mágicas, Pociones y Encantamientos. En Pociones hemos hecho… bueno, hemos hecho pociones, claro. Pero como al profesor Snape le gusta hacernos sufrir (los profesores no pueden leer los diarios, ¿verdad?) nos ha separado en grupos y nos ha hecho competir para ver quién hacía la mejor poción. Y si eso no fuera suficiente nos ha puesto trabas: hacer parte de la poción con los ojos vendados, usar solo una cañita para la elaboración… ¡hacer la poción con las manos atadas! Seguro que podía haber explotado algo ¿pero qué pretende este hombre?


En Cuidado de Criaturas nos hemos inventado nuestra propia criatura. Alguno (yo no, yo nunca haría eso, solo lo cuento y espero que diciendo que no soy yo no quede sospechoso) ha preguntado si Filch valía como criatura y ha sugerido que, como ahora está petrificado, será un buen modelo para dibujarlo. Parece que a Hagrid no le ha hecho tanta gracia como pensaba y me ha castigado después de clase.


Al final, en Encantamientos, hemos dado un montón de hechizos de transformación. Durante la clase alguien ha sugerido que Filch, debido a su nuevo estado, podría ser una buena diana para practicar. No, a la profesora Tonks tampoco le ha hecho gracia. Sí, esa persona vuelve a estar castigada después de clase.


Por la tarde han venido miembros de la Orden del Fénix a enseñarnos algunos hechizos de defensa, supongo que porque estaban celosos de la clase de ayer de Gilderoy. Lo bueno es que ahora ya sabemos lanzar ventus, depulso, incarcerous y aguamenti. No está mal para ser alumnos de primero.


Ya por la noche por fin hemos tenido algunas respuestas, aunque no ha sido fácil obtenerlas. Hemos tenido que interrogar a los profesores y a los miembros de la Orden del Fénix pero había algo que no encajaba. Alguno de ellos mentía seguro, lo difícil ha sido contrastar todas sus coartadas.
Nadie se lo esperaba, resulta que Molly Weasley era la mentirosa. Bueno, no Molly, Molly, en realidad era Lucius Malfoy, que al principio se había tomado una poción multijugos para hacerse pasar por Hagrid pero, cuando le descubrimos con la pierna herida, se cambió a ser Molly parar evitar sospechas. Ha sido una suerte tener a Minerva por ahí, que ha conseguido echar a Lucius del colegio y ha escapado agarrado a un cuaderno. ¿Será su propio diario? ¿Recetas de cocina? En fin, no creo que volvamos a verlo siendo que estamos en Hogwarts, el lugar más seguro de los lugares seguros.

Campamento Mágico – Día 2

Querido diario:
Hoy han pasado más cosas extrañas. Lo de Hagrid, lo de Filch… pero no me quiero adelantar. Hoy ha sido el primer día de clases en Hogwarts: Herbología, Defensa Contra las Artes Oscuras y Transformaciones.
En Herbología hemos estado estudiando los terrenos del castillo y aprendiendo sobre diferentes plantas y sus localizaciones. Así de primeras recuerdo el lazo del diablo, el bulbo no sé qué y el snafrul… snargaflish… sgurnaral… Igual tenía que haber prestado más atención. ¡Ah, y la tentácula venenosa! De esta me acuerdo porque ha habido que sortear el Sauce Boxeador para conseguirla.


De la clase de Transformaciones tampoco me acuerdo mucho. Algo sobre los principios de la animagia y aprender a transformar las caras de otras personas en animales… Algo impresionante la verdad, sobre todo para el primer día de clase. Algo impresionante si hubiera sido otro día.

Pero si no me acuerdo de estas clases es por un buen motivo: hemos tenido clase con Gilderoy Lockhart. En Defensa Contra las Artes Oscuras nos ha enseñado sus métodos para combatir algunas de las criaturas mágicas más peligrosas, como los gnomos de jardín. Así de primeras no parecen gran cosa pero Gilderoy dice que la clave de su grandeza está en no subestimar nunca nada.


En fin, vamos a lo extraño. Estábamos todos tan tranquilos en el Patio Norte cuando pasa Hagrid cojeando y con cara de desorientado pero cuando uno de los prefectos ha ido a preguntarle qué le pasaba, Hagrid ha desaparecido. Yo pensaba que este hombre no podía hacer magia… Total, que hemos ido a investigar de dónde venía y resulta que del baño del segundo piso. Ahí hemos encontrado una puerta misteriosa que solo se ha abierto cuando hemos dicho unas palabrejas raras. He oído a uno de los mayores decir que era la Cámara de los Secretos ¡Vaya nombre más absurdo! Si vas a guardar secretos en un sitio no le pones la palabra «secretos» en el título.


He de decir que me he quedado con las ganas de entrar porque cuando queríamos seguir investigando, hemos encontrado a Hagrid. Estaba desorientado pero se alegraba de vernos. Decía que no recordaba habernos visto antes y que no sabe nada de ninguna cojera, que su pierna está perfecta. ¿Habrá alguien normal en este castillo?
Los profesores, que son bastante poco disimulados, se han preocupado bastante y han estado haciendo guardia toda la noche. Pero hemos conocido a nuestro primer fantasma: Nick Casi-Decapitado. Parece que es bastante cotilla el señor (¿sigue siendo señor si es un fantasma) y quería que nos enterásemos de qué estaba pasando porque había muchas pistas por ahí y, claro, como él no puede coger cosas con sus manos de fantasma… En fin, que hemos encontrado mil cosas pero lo peor ha sido cuando hemos visto a Filch petrificado como si fuera una estatua.


Yo eso no se lo deseo a nadie pero sí que es verdad que esta noche dormiremos más tranquilos sin escuchar sus constantes farfullidos sobre lo molestos que somos. 

Y así van a clase nuestros magos y brujas.

Campamento Mágico – Día 1

Querido diario:


¡Menudo día más agotador! Pensaba que íbamos a ir directos a Hogwarts, a ver todos sus rincones y descansar en nuestras habitaciones pero no, no ¡para nada! Mientras nos conocíamos todos los alumnos de primero, ha llegado el guardabosques Hagrid y, claro, nos ha llevado al Callejón Diagon a comprar todo el material que necesitamos.


La primera parada ha sido en Gringotts, para coger nuestros galeones. Sí, es cierto lo que dicen de que son unos seres bastante serios pero al menos Madame Rosmerta había abierto ya el Caldero Chorreante. Bastante más simpática que esos duendes aunque un poco desastre. Que si no sabe dónde guarda las cosas, que si te doy sin querer una poción que te hace tener pequeños espasmos… estaba todo el bar partido de risa.


Hemos comprado todo lo que necesitábamos en Flourish & Botts y hemos ido a por nuestra propia varita a la tienda de Ollivander. Nos ha dejado personalizarla y, por suerte, podremos estrenarlas mañana en clase. Pero lo más impresionante de todo es que he podido ver al mismísimo Gilderoy Lockhart. Hay quien dice que es un falso pero se ha parado a hablar con todos nosotros y a firmarnos autógrafos.


Y trás conocer a tanta gente, directos a Hogwarts. En el Gran Comedor estaban la extraña Trelawney, el cara seria de Snape, la elegante McGonagall, la amable Pomona y, por supuesto, Albus Dumbledore, el director. Será un gran mago y todo lo que quieras pero suelta unos discursos soporíferos. Entre él y el Sombrero Seleccionador con su canción, yo estaba de los nervios por saber en qué Casa me seleccionaban y conocer a mis compañeros de curso por fin.


La ceremonia ha sido muy emocionante pero lo verdaderamente bueno ha llegado después. Para conocer todas las Casas de Hogwarts, nos hemos dado un paseo por sus salas comunes y hemos pasado una serie de pruebas. En Hufflepuff, casa del compañerismo, hemos tenido que hacer equipo para superar los desafíos; en Ravenclaw, lugar de la inteligencia, nos esperaban una serie de acertijos; en Slytherin, donde se encuentran los ambiciosos, hemos conocido a las mejores celebridades del mundo mágico; y en Gryffindor, como valientes que son, nos han hecho enfrentarnos a desafíos escalofriantes.


Lo más extraño ha sido que, entre todos, hemos ido encontrando las instrucciones de elaboración de la poción multijugos, que por lo visto sirve para transformarte en otra persona. Supongo que Hogwarts es muy grande y es muy complicado tenerlo limpio del todo ¿no? No creo que sea nada importante.

Nuestros magos y brujas en las primeras actividades.