Beneficios de un campamento de verano

Los campamentos para bien o para mal siempre suponen una experiencia inolvidable. Seguramente si echas la vista atrás recuerdes detalles de aquel campamento al que te mandaron de niño, tal vez hasta puedas cantar la canción de buenas noches, eso es porque la experiencia supuso un cambio importante en nuestra rutina.

¿Qué tienen de especial los campamentos de verano?

Somos seres gregarios, esto significa que tenemos la necesidad de pertenecer a un grupo y es algo notable principalmente en niños. Los niños necesitan de la interacción con otros niños para su correcto desarrollo, de esta forma aprenden cosas nuevas que no podrían adquirir en el entorno familiar. Ya viven esta experiencia en el colegio, pero la intensidad del campamento recae en que esta convivencia se prolonga durante 24h en días consecutivos.

La experiencia de un campamento supone tener que desarollar una personalidad propia sin la protección y ayuda de sus padres, teniendo que negociar con niños de su misma edad todo tipo de cosas todo el tiempo (junto a quién se sientan, dormir arriba o abajo en la litera, que papel desempeñar en una actividad…) es una gran forma de encontrar su propia voz en un entorno nuevo.

Además se verá “forzado” a hacer tareas que tal vez hasta el momento ha tenido que asumir (elegir que ropa va a ponerse, recoger la mesa, organizar la maleta…). Aunque siempre cuenta con ayuda de monitores, potenciar la independencia en los campamentos es un aspecto clave de los mismos.

Todo ello en un entorno divertido, realizando actividades enfocadas para él, con gente afín y en un espacio de convivencia sano.

Es muy habitual que el niño llore al despedirse de sus padres, pero también que lo haga al despedirse de sus compañeros, como he  dicho somos seres gregarios y una semana de campamento crea vínculos afectivos de los que duele desprenderse, pero… ¿Hay algo más bonito que llorar por haber encontrado tu sitio?

¿Qué aprende y practica un niño al ir de campamento?

Los niños en los campamentos trabajan principalmente sus habilidades sociales. Se tratan de espacios de ocio en los que no se les valora con una nota, no necesitan estudiar o dar la talla, simplemente tienen que ser y descubrirse.

Los campamentos son por tanto un ambiente propicio para:

  • Socializar con otros niños fuera de su entorno habitual, haciendo nuevos amigos y trabajando la tolerancia.
  • Aprender nuevas formas de gastar su tiempo libre, disfrutando de un ambiente natural en el que el móvil, la televisión o el ordenador no son necesarios.
  • Administrar su tiempo libre, trabajar la autonomía y la independencia.
  • Trabajar en equipo, negociando y colaborando con otros niños.
  • Ser creativo, tanto en actividades como en la toma de decisiones.
  • Mejorar su autoestima. Desenvolverse solo y salir victorioso es la mejor forma de ganar confianza en uno mismo.

¿Y los padres…? ¿Qué aprenden los padres de todo esto?

La dependencia de hijos a padres también es habitual observarla a la inversa. Confiar a un hijo a otras personas externas al nucleo familiar, requiere de una importante dosis de confianza y tranquilidad en la que hay que trabajar, sobre todo las primeras veces. Es habitual que los padres y madres estén más preocupados que sus hijos/as con la perspectiva del campamento, contagiando a estos últimos de ese “miedo”. Una vez en el campamento el niño está jugando y pasándoselo bien, independientemente de la mamitis que pueda sufrir al hablar por teléfono con casa. Superar la preocupación de que el niño está sufriendo es importante, pues no está en un ambiente hostil y en caso de suceder algo los responsables del campamento se habrían puesto en contacto.

Por tanto, los campamentos infantiles ayudan a mejorar el sentimiento de sobreprotección y dependencia hacia los hijos.

También dotan de tiempo a los padres, bien sea para tomarse unas vacaciones en solitario o para poder poner en orden aspectos de la vida diaria. Es innegable que a día de hoy hay actividades que no están pensadas para poder hacer en familia, es un buen momento para planificarlas y aprovechar el tiempo que se te concede ¡Incluso irte a tu propio campamento a hacer amigos!
¿Aún tienes dudas? Existe muchísima información sobre los beneficios que aporta un campamento e  iremos publicándolo y comentándolos en el blog, también ponemos a tu disposición nuestro mail (holacampamentomagico@gmail.com) por si quieres plantearnos alguna cuestión, intentaremos resolvértela lo mejor que podamos.